miércoles, 27 de abril de 2016

Cuento

¡Buenas!

Hoy hemos ido al CEIP Federico García Lorca localizado en la C/ Clariano, el cual se encuentra al lado de nuestra Facultad de Magisterio con el objetivo de contarle a los niños de infantil un cuento realizado por nosotros mismos.

Os pongo un poco en antecedente:

Manuel, nuestro profesor de la asignatura de Organización del Espacio Escolar, Materiales y Habilidades Docentes nos propuso hace un par de semanas realizar unas sesiones de un proyecto llamado "Aprendizaje Servicio". Que, ¿qué es? Pues un Aprendizaje Servicio (ApS) es una práctica educativa en la que chicos y chicas aprenden mientras actúan sobre necesidades reales con la finalidad de mejorarlo.

Así pues, nuestro ApS consiste en hacer varias visitas al CEIP Federico García Lorca para hacer unas sesiones de lecto-escritura con 2-3 niños de infantil (3-5 años). En mi caso, me tocó la clase de 5 años de línea valenciana y, aunque al principio sólo tenía a 2 niños (Víctor y Alba), al llegar el primer día para conocernos, se me añadió una niña más (Laura).


La experiencia no podría haber sido más gratificante. Los niños se tomaron con mucha alegría nuestra llegada y desde el primer momento estuvieron atentos a nosotros.

Aquí os dejo el cuento que he realizado para mis 3 alumnos llamado "Vols un drac?", el cual trata de un dragón al que nadie quiere pero, que al final, encuentra una amiga que le acepta tal y como es y las actividades realizadas después de la lectura; un dibujo de unir los puntos de un dragón (el protagonista de nuestra historia) y otro dibujo de colorear según los números. Además, nada más contar el cuento le pusimos nombre al dragón, ya que en nuestra historia no aparecía para que mis alumnos empatizaran con él y trabajaran en equipo, puesto que tuvieron que ponerse de acuerdo para elegir el nombre.


























Y aquí os dejo los dibujos para las actividades:



Hada

Dragón




















Dragón para unir puntos



Espero que os guste,

¡Un saludo a todo!



martes, 26 de abril de 2016

Príncipe Valiente

Ayer lunes 25 de abril visitamos la Escuela Infantil Príncipe Valiente de Manises.

Se trata de una de las pocas escuelas infantiles de carácter público que disponemos en Valenia. Al entrar nos recibió Nani, uno de los educadores del centro que después nos hizo de guía durante la visita al centro. 

En primer lugar nos enseñó la entrada de la escuela, decorada por los propios educadores para crear un ambiente cálido y familiar con el fin de que los niños tuvieran ganas de ir cada día al cole. Después nos enseñó la clase de 1-2 años y pudimos observar cómo trabajaban con ellos. Se trata de un aula grande y acogedora, dividida en 3 ambientes: la zona de trabajo, la zona de la alfombra con 2 sofás y la zona de higiene.

Aula 1-2 años


A continuación pasamos a ver el comedor, donde los niños comen solos y no se les obliga a comer. Además, comen con cubiertos y platos de verdad (lo único que no son de verdad son los vasos, para evitar posibles accidentes con el cristal) y, después entramos a la cocina, ya que todo se cocina en el propio colegio.

   


       La zona del comedor












Las aulas de 2-3 años también son grandes y tienen sus zonas de asamblea, higiene y rincones. Además, estas aulas tienen un pequeño jardincito donde los niños pueden salir cuando quieran a jugar con la tierra y las plantas.


                                    El rincón de la cocina











Zona de juegos







          

                           La zona de higiene










También entramos en una sala donde los niños experimentan con sus sentidos y que van cambiando cada cierto tiempo. En ella tienen luces ultravioletas, materiales con diferentes texturas, un teatro, caballetes de pintura, disfraces... Y nosotros pudimos experimentar con las luces ultravioletas y las telas que tienen:

La clase 2º T en la sala con las luces ultravioletas

Por último, visitamos el patio, el cual es enorme y parece un parque, donde tienen una piscina para el verano, tubos para meterse, zonas de arenero, casitas para jugar e incluso toboganes. En él también disponen de un huerto para trabajar con los niños y que utilizan también para realizar algunas comidas.

En definitiva, el Príncipe Valiente es un centro con mucha experiencia, donde los niños aprenden jugando, experimentando, donde tienen libertad para hacer lo que quieran (dentro de unos límites) y donde van día a día con alegría.

domingo, 17 de abril de 2016

El uso de los cuentos

El cuento es uno de los recursos más poderosos para atraer la atención de los alumnos, y para ayudarlos en su aprendizaje. Al presentar el material de un cuento, podemos observar como los niños abren sus ojos, sus oídos , como su estado de ánimo se pone a flor de piel, como se comprometen con esta herramienta, es decir, como se ponen a disposición del universo del cuento. Por eso, a menudo, al explicarlos, aparece la expresión: ¡Otra vez!, o, también, cuando, conociendo la secuencia del cuento, se hacen algunas modificaciones al narrarlos, aparece en los pequeños una expresión de sorpresa, o incluso fastidio, por que le cambiamos “su cuento”.


Trabajar en el aula de logopedia, utilizando el recurso del cuento, nos ofrece un amplio abanico de posibilidades. Podemos trabajar diferentes aspectos del desarrollo del niño, como por ejemplo:

  • Aspecto comunicativo: el cuento genera comunicación, en el amplio sentido de la palabra: destreza en el uso de las palabras, curiosidad, control balanceado del cuerpo, abordaje de la rítmica, producción y reconocimiento de sonidos y ruidos, habilidades a la hora de interpretar, inventar, leer, etc.

  • Aspecto emotivo: con el cuento se trabajan las emociones. Contar un cuento no sólo significa leerlo, hay que sonreir, poner caras de asombro, subrayar con énfasis determinadas preguntas, elaborar frases donde se desprenda suspenso y misterio, entablar una relación de complicidad con los personajes, improvisar con cosas que tengamos a nuestro alcance, y sobre todo, hacer participar a los niños, que se lancen a hacer sus propios comentarios, y conjeturas, en resumen, a que se expresen.

Es importante que utilicen los personajes para que expresen sus deseos, se identifiquen y proyecten, cosa que los libera de angustias y tensiones. Progresivamente van experimentando sentimientos y valores universales, tan importantes para la educación de la vida.

Los cuentos les dan a los niños un marco de seguridad, confianza, y, autoestima.

Es importante que en los cuentos se equilibren las fuerzas opuestas, y que genere un aprendizaje. La intensidad de cada episodio debe compensarse, para que el niño pueda ver la evolución de los personajes, la fortuna de las conductas positivas, la posibilidad de estructurar cambios, etc.

El desenlace deberá ser agradable y deberá provocar una reflexión constructiva. Blancanieves, La bella durmiente, Los tres cerditos, etc, serian ejemplos de esto.

Pasos a tener en cuenta en la narración de un cuento.

Se recomienda establecer una dinámica, que tenga un objetivo y unos procedimientos claros. Y no hay que olvidar la edad de los niños a los que va dirigido, así como sus intereses y demandas.

– En primer lugar, hay que crear un marco referencial. Situar a los personajes, darles una situación.

– En segundo lugar hemos de dar vida a los personajes, identificándolos y explicando que es lo que les está ocurriendo.

– Y finalmente, hay que formular un desenlace, cerrando el cuento.

Elección de los cuentos según la edad de los niños.

– En los dos primeros años de vida, se debe usar un formato resistente, de cartón duro, plástico, tela, etc, a partir de ilustraciones , imágenes o fotografías simples, muy fáciles de identificar y atractivas. Es recomendable evitar las caricaturas y las películas de dibujos animados.

El tamaño del formato ha de ser grande, y a ser posible, que ofrezca posibilidades de utilización en diversos espacios: después de la comida, mientras juega en el cuarto de baño, al ir a dormir, al dar un paseo en el parque, etc.

– A partir de los tres años, la pregunta estrella es ¿Por qué?. Los niños comienzan a preguntarse cosas. Las acciones son lineales, así como los atributos de los personajes.

Los episodios que se les presenten, deberán ser de la vida más próxima a ellos, de su vida cotidiana: cocinar, lavar ropa, ir a comprar, arreglar cosas que se hayan roto, etc.

Los animales se humanizan, y su intervención les fascina. Generalmente, suelen imitar la voz de los personajes en cada secuencia, cosa que los acerca más aún a la narración. Suelen acompañarse con onomatopeyas.

Los cuentos deben estar a su alcance, en un lugar escogido para tal fin, con el objetivo de que puedan ir a mirarlos cuando quieran.

– A partir de los cinco años, se afianzan los personajes fantásticos, en un marco de castillos, bosques encantados, fondos marinos, etc. Se estimula la estructura de episodios repetidos, lo que le da facilidad para seguir el argumento, sin perderse, encadenando la secuencia de la historia. La trama y las características de los personajes adquieren un valor relevante.

– Sobre los seis años aproximadamente, aparece la figura del héroe y de la heroína, y, comienzan a introducirse en la trama a personajes secundarios. La aventura, la emoción, los valores, el humanismo, arrebatan su entusiasmo. En estas edades tienen mucho éxito, las leyendas, las fábulas de animales, los cuentos fantásticos, los cuentos folkloricos, etc.

martes, 12 de abril de 2016

El juego de las bocas


La educación emocional es de suma importancia para el desarrollo del niño. Es importante que les hagamos capaces de mostrar sus emociones sin reservas, que puedan explicar como se sienten, sus sentimientos, de manera libre y sobre todo tranquila. Verbalizar los sentimientos, ponerles nombre y gesto es básico para lograr que los niños aprendan a canalizar sus emociones de manera positiva.

Para lograr todo esto podemos realizar un juego sencillo pero que les ayuda precisamente a poner “boca” a los sentimientos que tienen en determinados momentos. Para realizarlo, necesitamos preparar unos dibujos con bocas diferentes: bocas contentas, bocas enfadadas, bocas burlonas, bocas tristes, etc. Les colocaremos un palito a modo de antifaz. Una vez preparado el material sentaremos a los niños en asamblea y plantearemos una situación inicial. Podemos aprovechar un pequeño conflicto en el aula y a partir de ahí empezar una conversación con los niños a los que pediremos que nos muestren como se sienten cuando estaban enfadados. Ellos deben identificar la boca que simboliza el enfado y ponérsela delante. Entonces debemos preguntarles que si les gusta estar así, y que cómo prefieren estar. Seguramente eligirán la boca contenta. Hemos de mostrarles diferentes situaciones con las que podamos cubrir todas las emociones básicas, de manera que los niños identifiquen la emoción de la que hablamos con la boca correspondiente, y además expliquen lo que sienten cuando están contentos, o tristes, o felices, etc.